martes, 17 de septiembre de 2019


Los años de juventud pasan ante la vista que los admira. Aquellos que en colectivo se comprenden a grandes distancias y aquella tecnología que nos acerca alejándonos uno de los otros, entre el siglo. 

Un Cuenta Cuentos no se explica o se entiende; es, en si una historia compuesta por nuestras metas dentro de la física de los sueños. Es un ente con el cual el destino pasa a ser de concepto a verbo y de verbo a entendimiento.

Aquel día frió, nublado, lleno de aves y melodía. El cuenta cuentos explico motivos, razones, circunstancias entre la experiencia individual. Decía que esta era la escuela gradual proporcionada por jerarquías de conocimiento otorgado.

Menciono que el conocimiento dado, cruza un rió y convierte la corriente mas fuerte en inversa. Decía que la polaridad del entendimiento y sus infinitos arquetipos o debates, creados por el legado ancestral de antepasados. Que por pasión y no comercio o fama meditan, meditaron y meditaran el presente. 

Pronosticando el  futuro de un escritor; me miro y solo veo como expulso fragmentos del cuenta cuentos, sin darme cuenta que este verbo es su cuerpo. La atadura a la personificación me limito muchos años entender que no hay etimología que explique un sentir. 

Un cuenta cuentos encierra en personificación cada concepto haciéndolo tan real y místico. Un misterio a contemplar. Un momento que se va, una sonrisa que no vuelve mas. Un propósito único y fijo que marcara un sendero hasta el lecho de partida, hasta el ultimo viaje de ida.

Da cierta conformidad expresar una fuerza que no puedo explicar. Una fuerza que busca que sea entendida, no dividida en verdades o pretextos. La vida es un cuento donde somos autores y el cuenta cuento escritor.

Ni se pretende buscar una verdad, solo se difundirá a los ojos que lleguen sin atadura dentro de su propia vida dura; a estas palabras.





"...Contemplar la lectura enriquece la madurez, mejor que los años... " - Decia El Cuenta Cuentos

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